El balcón retro… Alfredo Mario Ferreiro: un poeta a nafta

 

La memoria selectiva de los uruguayos casi no recuerda a algunos poetas. Aunque, podemos admitir que algunos de ellos se han esforzado por rozar, no sé si el olvido, pero sí el perfil bajo. Ese es el caso de Alfredo Mario Ferreiro, un poeta de la década de 20´ que, en el Uruguay de aquel entonces, fue prácticamente el único que se acercó a las vanguardias artísticas que como una tos convulsa contagiaban toda América con rupturas y apariciones alocadas y bellas.

Ferreiro apareció en la sociedad montevideana con dos libros, primero “El hombre que se comió un autobús” y el segundo “Se ruega no dar la mano”. De estéticas bien distintas pero siguiendo en la línea alfrediana. Luego, dejo la poesía y, si escribía, lo hacía para alguna revista o diario en forma de artículos. Algunos de ellos bastante superfluos, por cierto.

En el balcón retro de hoy, se para Alfredo Mario Ferreiro y respira un poco de éste aire montevideano…

 

El dolor de ser Ford

Alfredo Mario Ferreiro

Alfredo Mario Ferreiro

¡Qué dolor debe dar
ser siempre Ford!

Ser Ford…
Y no ser un alado Packard,
un soberbio Lincoln,
un trompudo Renault,
o un ancho Cadillac.

Ser Ford,
ser siempre hojalata.

Y que todos digan:
-ahí va un Ford. Como quien dice:
-Ahí va un cualquiera.

¡Y saber en lo íntimo 
de las bujías y del carburador, 
que se es automóvil como los otros autos, 
y, a lo mejor, mejor!…

 

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