Mediatizado y silenciado

Por Natalia Di Mentte

Ilustración: Betina de Bernochi

Ilustración: Betina de Bernochi

Los medios de comunicación van conformando una agenda de los temas que se tratan, olvidando otros, en este sentido si bien los medios no le dicen al receptor cómo pensar, lo orientan a qué pensar (2004). Cuando las empresas de la comunicación masiva toman un hecho y lo transforman en noticia (mercancía para ser vendida a los consumidores o auditorio) no lo hacen ingenuamente sino que lleva el sello de su ideología, construyendo realidades por ejemplo mediante las noticias o las publicidades. Cualquiera de las realidades que muestren los medios de comunicación, no es lo que ocurre de hecho sino una versión, manipulada, mediatizada por personas y empresas con intereses particulares, de aquello tan complejo que llamamos realidad.

Toussaint advierte que hoy los medios de comunicación en su rol de creadores de valores, legitiman el individualismo y la violencia (Bourdieu agregaría que éstos alimentan la lógica de venganza contra toda lógica jurídica y política, por ejemplo creando indignación en el público ante un hecho de violencia, maltrato, asesinato, inseguridad, etc. invitándonos a creer que hacemos algo por cambiar la realidad cuando somos peligrosamente pasivos y conformistas: miramos, nos descargamos eufóricamente y seguimos mirando), sobre todo a través de la pantalla chica, que a pesar de la existencia de otros medios, sigue siendo la que más audiencia atrae, mostrándose altamente influyente y popular ya que cuenta con la seducción del bombardeo masivo de imágenes y sonidos.

Sartori (1998) señala el acto de “telever” está cambiando la naturaleza del hombre; el “homo sapiens” se ha transformado en “homo videns” para el cual la imagen es más importante que la palabra ya que “todo” acaba siendo visualizado. Asistimos a una preponderancia de los visible (la primicia, el logo, la imagen, la publicidad, el espectáculo, etc.) sobre lo inteligible, por lo cual vemos casi sin entender ni cuestionarnos, es por esto que Sartori no duda en afirmar que la televisión empobrece al ser humano.

Los medios no solo nos transmiten una visión formada del mundo sino que también forman nuestro gusto y nuestras preferencias, como dice Bourdieu, del capital cultural que tengan los actores dependerá cuanto influirán en ellos los medios de comunicación, imponiendo su visión del mundo. Cuanto más restringidos sean nuestros conocimientos generales, nuestras preferencias, nuestra tradición y nivel cultural, más vulnerables quedamos ante la manipulación de los medios de comunicación masiva.

La distinción que realiza Arocena (2011) entre “multicultural” y “multiculturalismo”, es importante para entender las posiciones de los Estados actuales con respecto a la participación de las minorías en espacios públicos como política y medios de comunicación. Aunque ambos términos se relacionan no significan lo mismo; “multicultural” supone la simple aceptación de la diversidad cultural dentro de una nación, pero “multiculturalismo” supone una complejización de esa aceptación, integrando prácticas políticas que sean acordes al reconocimiento de la diversidad cultural y étnica.

Si los Estados apuntaran al multiculturalismo deberían, por ejemplo otorgar mayor reconocimiento y participación en la vida pública (de la política, del trabajo, de los medios de comunicación) a las minorías, así denominadas por una cuestión de subordinación ante las mayorías dominantes, que deciden, que definen realidades, que son la voz de todo el resto, que modelan el gusto y las preferencias, que transmiten y legitiman valores, estereotipos y una moral, por ejemplo a través de los medios de comunicación masiva.

En América Latina un problema social es el racismo contra los pueblos indígenas (2007), y este se ha manifestado en el terreno de la política, la economía y la ciencia, numerosas publicaciones “científicas” demostraron la superioridad del hombre blanco, legitimando genocidios y etnocidios, Van Dijk (2007) señala que este “eurorracismo”  es la consecuencia histórica de siglos de colonialismo europeo. El sistema de dominación, en el cual los “otros”, los no europeos eran sistemáticamente percibidos y tratados como diferentes, inferiores, salvajes, bárbaros, incultos, ignorantes, creó una ideología que sirvió para legitimar la esclavitud, la explotación y la discriminación.

En la actualidad  la esclavitud  y la explotación se han visto al menos legalmente abolidas, o disminuidas pero la discriminación no ha terminado, ya que si tomamos por ejemplo,  la subrepresentación política de las minorías étnicas como una forma de discriminación y silenciamiento de sus identidades culturales, aun estaríamos muy lejos de alcanzar la igualdad social. Si pensáramos en la subrepresentación de esas minorías étnicas en el terreno de los medios de comunicación masiva, observaríamos que quienes llevan la voz cantante son las elites, esas elites que Van Dijk denomina “más blancas”, y no la totalidad de la sociedad.

Así, en la construcción de la realidad que hacen los medios de comunicación,  se legitima un discurso en el que casi no aparecen los grupos minoritarios de la sociedad (no solo étnicos) y se muestra una imagen homogénea del mundo donde, al parecer todos somos iguales, a pesar de las evidentes desigualdades.

Las elites simbólicas que controlan los medios de comunicación reproducen un discurso que no incluye a las minorías étnicas, entre otras, aunque esto no sea muy evidente dado que dichas elites se muestran muy a menudo como liberales, progresistas, cosmopolitas y sin prejuicios.

Tal vez hoy la forma de exterminar al Otro – al diferente, a los grupos minoritarios, a los que no llegan a estar representados en esferas públicas-  sea ignorarlo y silenciarlo.

 

Bibliografía:

– Arocena, F. (2011). “Derecho culturales y construcción de democracias multiculturales”. Revista Relaciones, setiembre 2011.

– Bourdieu, P. (1997). “Sobre la televisión”. Barcelona, España: Ed. Anagrama.

– Sartori, G. (1998). “La sociedad teledirigida”. Buenos Aires, Argentina: Ed. Taurus.

– Toussaint, F. (2004). “Electores persuadidos. Democracia de masas y  televisión”. Revista mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, enero-abril, año XLVI, nro. 190. Universidad Nacional Autónoma de México. DF. México.

– Van Dijk, T. -Coord.- (2007). “Racismo y discurso en América Latina”. Barcelona, España: Ed. Gedisa.

 

One comment on “Mediatizado y silenciado
  1. Mariano dice:

    Hoy descubrí este sitio y me gustan muchas de las opiniones y los textos, especialmente este por las múltiples referencias y por que se nota que fue escrito por alguien que tiene conocimiento de la materia.
    Igualmente me gustaría hacer una crítica a lo estético: estaría bueno cambiar el tipo de fuente, los colores o el espaciado; en lo personal se me hizo muy dificil la lectura porque perdía un poco la referencia de donde estaba.

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